Viaje a la cuna del caballo lusitano

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La yeguada Alter Real, en el Alto Alentejo portugués, es la más antigua del mundo asentada en el mismo lugar. Creada por el rey João V en 1748, su misión es mantener el patrimonio genético del caballo lusitano. El purasangre «Beirão» es el mejor de su estirpe.

Cuenta la leyenda que las yeguas lusitanas eran fecundadas por Céfiro, el dios del viento de Poniente según la mitología griega. Y que de esta mágica unión nacían potros «veloces como el viento». Los mejores caballos de la antigua Lusitania (provincia romana situada al oeste de la península Ibérica) eran admirados en las carreras que se celebraban en todos los confines del imperio romano, e inspiraron artísticos mosaicos. Entre ellos destacan los de la villa romana de Torre de Palma, en el término portugués de Monforte (Alto Alentejo, distrito de Portalegre), que datan del siglo IV y se conservan en el Museo Nacional de Arqueología de Portugal.

A unos 30 kilómetros de Monforte se encuentra Alter do Chão, un pequeño pueblo de casas señoriales ligado históricamente al caballo lusitano. Allí, concretamente en la finca Tapada do Arneiro (800 hectáreas), antigua propiedad de la Casa de Bragança, se asienta la Coudelaria Alter Real, la yeguada más antigua del mundo establecida en el mismo lugar. Fue creada en 1748 por el rey João V con el objeto de producir un caballo de silla que dignificase el Picadero Real, siguiendo la moda europea.

Su esposa, la reina María Ana de Habsburgo, procedía de la Corte de Viena, sede de la academia ecuestre más brillante de Europa, donde bailaban los famosos caballos lipizzanos. Finalmente fue el hijo de ambos, el príncipe José I, quien instaló la yeguada en Tapada do Arneiro, pues en este predio del Alto Alentejo había buenos pastos y abundante agua. El núcleo inicial de As Reais Manadas de Alter do Chão estaba formado íntegramente por un centenar de yeguas, la mayoría adquirida expresamente en España

A lo largo de sus casi tres siglos de historia, Alter Real ha visto pasar invasiones francesas, la salida de la corte a Brasil o la implantación de la República, resistiendo guerras y avatares políticos. Desde 2013 forma parte, junto a otras dos yeguadas (Coudelaria Nacional y Coudelaria de la Companhia das Lezírias), de la Companhia das Lezírias S.A., un holding agropecuario perteneciente al Estado portugués. Por primera vez, los tres hierros nacionales quedaban unificados bajo la misma política estatal.

La misión principal de Alter Real (que a día de hoy cuenta con una manada de 300 cabezas y se reconoce por el hierro AR) es «mantener y mejorar el patrimonio genético del caballo lusitano, así como entrenar y seleccionar a los mejores ejemplares para la Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre», resume el ingeniero zootécnico Francisco Beja, director de las tres yeguadas estatales. Nacido hace 41 años en Santarém y amante del campo desde niño, el jefe de producción animal de Alter Real nos presenta orgulloso al estandarte de la casa: Beirão, un bello ejemplar de 14 años, 1,72 metros de alzada y reluciente capa castaña. Su madre no fue fecundada por el dios Céfiro, sino por inseminación artificial.

Ascendente olímpico

Hijo de Rubí y Ujoia, Beirão es producto de una rigurosa selección genética y de un entrenamiento de alto nivel. Su padre (Rubí), de 22 años, llegó a concursar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, convirtiéndose por derecho propio en «el mejor semental lusitano de todos los tiempos«. Por su parte, su descendiente más exitoso ganó el Concurso de Dressage Internacional de Cascais, la Copa de las Naciones por Equipos y fue seleccionado para Tokio 2020 dentro del equipo nacional de Doma Clásica. La cancelación de los Juegos por la crisis del coronavirus le ha obligado a aparcar su sueño, pero el crack sigue entrenando a diario.

El purasangre lusitano o caballo portugués está estrechamente relacionado con el caballo andaluz español. Considerado uno de los de silla más antiguos de Occidente, es de tipo barroco (robusto pero ágil), apto para la monta, el rejoneo y la doma clásica. Destaca por su tronco fuerte y su grupa redondeada. Con una alzada de entre 150 y 160 cm (que nuestro protagonista sobrepasa con creces), cola baja y paso amplio, su elegancia al caminar no pasa desapercibida. Su cabeza está bien proporcionada, sus orejas son finas y expresivas, y su pescuezo de largura media. De carácter noble, sensible y dócil, se comunica bien con su jinete, y aunque no llegue al máximo nivel en el salto de obstáculos, ejecuta con destreza los movimientos más complicados del dressage doma clásica.

Los caballos lusitanos ejecutan con destreza los movimientos más complicados del dressage o doma clásica.
Los caballos lusitanos ejecutan con destreza los movimientos más complicados del dressage o doma clásica. LUIS DE LAS ALAS

Todas estas virtudes sobresalen en Beirão, el Rudolf Nuréyev de su estirpe. Una estrella que no rehúye la caricia de un extraño, aunque se altere un poco con los flashes. Su jinete habitual, Duarte Nogueira, de 54 años (36 de carrera), lleva 11 montándolo y certifica su nobleza. «Siempre está concentrado y es muy obediente. Nunca dice no», comenta tras la sesión diaria de ejercicios en el picadero. «Desde que era un potro veíamos que tenía potencial, pero detrás de sus éxitos hay mucha dedicación. Hay que enderezarlo como a un barco, con la proa hacia arriba. Hasta ahora nunca se ha lesionado, pero la mayoría de caballos de su categoría se acaba estropeando porque tensionan mucho las piernas. Eso sí, un mal jinete puede estropear a un excelente caballo», añade Nogueira.

Conocedores de la joya equina que tienen entre manos, los responsables de Alter Real tratan a su campeón como a un atleta de élite. «Todo va a favor de sus necesidades nutricionales, físicas y veterinarias», explica Beja. «Come 12 kilos diarios de heno y seis kilos de un pienso enriquecido con vitaminas, específico para competición; calienta y ejercita sus músculos en la pasarela acuática y en el caminador eléctrico y, por si fuera poco, tiene un quiropráctico a su disposición que se encarga de darle masajes y de ponerle diferentes mantas de estimulación corporal».

Lo más emocionante de su trabajo es asistir a las competiciones, pero reconoce que criar y entrenar a un fuera de serie requiere de mucha paciencia. «Es un proyecto a 10 o 15 años, y muchas veces te puede tentar venderlo. Si un particular necesita dinero para comprarse un coche, puede desprenderse de un caballo, pero en Alter Real es más difícil porque es una yeguada estatal. Procuramos reservar a los que tienen mejores padres, a la espera de un retorno financiero».

Un Fórmula 1

La rentabilidad se obtiene por dos vías: la venta de semen y las subastas. Desde que en 2010 comenzara su carreta de semental, Beirão ya ha sido padre de un centenar de hijos. A medida que aumentaban sus éxitos deportivos, el precio de la dosis de esperma fue aumentando hasta los 1.500 actuales. Su padre Rubí ha sido el semental más rentable de la casa, y la cotización de su hijo ronda el millón de euros. «Cualquier jinete puede subirse a él y manejarlo para ganar. Es un auténtico Fórmula 1», afirma Beja. Sin embargo, reconoce que es muy difícil competir con ganaderías de una base genética de 1.500 yeguas y caballos de 15 millones. «Somos una escudería humilde que compite con ferraris».

El campeón no figura entre los 18 ejemplares seleccionados para la subasta anual que tuvo lugar el 17 de octubre en el Picadero D. José Atayde, un evento popular que atrae a unos 5.000 aficionados y que, por culpa de la Covid-19, se celebró por primera vez de forma virtual. Los precios de salida oscilaban entre los 4.000 euros de la hembra Maionesse y los 25.000 del macho Macao, ambos de 4 años.

A las 10 de la mañana una manada de 60 yeguas con sus potros baja del campo y entra en el Patio de Yeguas.
A las 10 de la mañana una manada de 60 yeguas con sus potros baja del campo y entra en el Patio de Yeguas. LUIS DE LAS ALAS

La visita por las instalaciones comienza en el hotel Vila Galé Alter Real, un cuatro estrellas recién inaugurado en el centro de la finca y decorado con motivos ecuestres. La vida en la yeguada arranca con una emocionante experiencia. Cada día, a las 10 de la mañana, se escucha un rumor de cencerros y relinchos procedente del campo; de pronto, una manada de 60 yeguas con sus potros dobla una curva y entra en tropel camino del Patio de Yeguas. La escena, de gran plasticidad, volverá a repetirse a las 16 h, pero en sentido contrario. «Cuando retornan a las cuadras aprovechamos para hacer el control sanitario y las labores de reproducción», explica Antonio Pinto, uno de los veterinarios. Cólicos y roturas de ligamentos son habituales en el parte de incidencias.

Turismo ecuestre

El recorrido por el complejo (de edificios con fachadas de colores blanco y ocre, típicos del Alentejo) continúa en Casas Altas, donde puede verse una instalación virtual. Antigua capilla del siglo XIII convertida en caballeriza, es el edificio más antiguo y emblemático de la ganadería. Aún se conservan las pesebreras de piedra, la fuente donde se lavaban los jinetes y un mojón de piedra del siglo XVIII para señalizar la finca con el escudo de la Casa de Bragança. En la segunda planta está el Centro de Interpretación, donde se cuenta de forma pedagógica la historia de la Coudelaria. En una de las fotos se ve al rey João I montando un brioso Alter Real. Ubicada en la Plaza Terreiro do Paço, es la primera estatua ecuestre de Portugal.

En la sala también se explican las fases de la vida del caballo, desde el nacimiento hasta la competición. Todo comienza en la Unidad de Neonatología y Reproducción. «Aquí empieza el sueño», apunta Francisco Beja. A los 6 meses se separa al potro de la madre (destete) y poco después comienza la doma con cuerda. Con 3 y 4 años pasan a la Unidad de Doma, Selección y Experimentación. Es aquí, en el picadero Joao VI, donde los caballos jóvenes empiezan a hacer las transiciones básicas (paso, trote y galope), para más adelante continuar con laterales, espaldas adentro, piruetas y demás movimientos.

Tras ver los entrenamientos por parejas (Beirão parece flotar en el aire mientras practica cadenciosamente el passage) nos dirigimos a la Unidad Clínica, que cuenta con un equipo de veterinarios de la Universidad de Évora especializados en medicina interna, reproducción, ortopedia y cirugía. Por último, el Laboratorio de Genética Molecular se encarga de controlar la filiación e identificación de todo el rebaño lusitano mundial, utilizando tecnologías basadas en análisis de ADN.

Habitación del hotel Vila Galé Alter Real, ubicado dentro de la finca de la yeguada.
Habitación del hotel Vila Galé Alter Real, ubicado dentro de la finca de la yeguada. LUIS DE LAS ALAS

La visita turística (de martes a domingo, a las 11 y a las 15 h) incluye también el salón de carruajes, un museo de coches antiguos de los siglos XVIII y XIX. Entre los modelos más curiosos están un Dogcart utilizado por la realeza (con cajón trasero para guardar los perros de caza) y un Faetonte, el Rolls Royce de la época. Además, el hotel cuenta con una halconería que alberga 25 halcones y varias águilas reales, azores y gavilanes. «Durante siglos, la cetrería ha tenido gran arraigo en las monarquías europeas. Montados a caballo, reyes y nobles salían de cacería con sus halcones», comenta el encargado, Rui Carvalho.

Alta escuela

La Coudelaria Alter Real tiene su propia escuela de equitación, de la que han salido excelentes jinetes de doma clásica y enganche. No obstante, una comisión de la Escuela de Arte Ecuestre se encarga de seleccionar los mejores ejemplares para la institución. Fundada en 1979, con sede en el suntuoso Palacio Nacional de Queluz (Sintra), esta Alta Escuela es la legítima sucesora del Picadero Real creado por el rey João IV en el siglo XVIII. En este escenario se exhiben 60 purasangres con el hierro AR grabado a fuego. A pesar de su aptitudes, Beirao no entró en esta academia por su gran alzada. «Aquí se requieren caballos de talla media, porque es necesaria cierta uniformidad para hacer las exhibiciones. Y él rompería la estética».

los jinetes Vasco Pinto y Carlos Tomás en el Palacio Nacional de Queluz (Sintra).
los jinetes Vasco Pinto y Carlos Tomás en el Palacio Nacional de Queluz (Sintra).

En el palacio Queluz, de estilo versallesco, nos reciben los veteranos jinetes Vasco Pinto y Carlos Tomás vestidos de gala. Sus elegantes casacas de terciopelo rojo llevan grandes botones dorados con las armas de João IV. ¿Qué cualidades son necesarias para entrar en la escuela? «Afición, sentido de la estética y un comportamiento acorde con lo que la institución representa», responde Carlos Tomás. Los 14 jinetes de la escuela (solo una mujer entre ellos) realizan las exhibiciones en el Picadero Henrique Calado, situado en la localidad de Calçada da Ajuda (Belém), cerca de Lisboa. Allí, los Alter Real ejecutan movimientos clásicos como el piaffer, el passage o la levada con la perfección de un bailarín del Bolshoi. Son la expresión más refinada del caballo lusitano.

El viaje termina en el hotel Torre de Palma, un cinco estrellas en el corazón del Alentejo. Desde su torreón se divisa la antigua villa romana Torre de Palma, en cuyas ruinas del siglo IV se encontró un mosaico con cinco caballos «veloces como el viento»: Inacus, Iberus, Leneus, Lenobatis y Pelops. Hoy, un lusitano de Alter Real sueña con ser olímpico.

SUBASTADOS

Mojito. Fecha de nacimiento: 4-1-2016 (4 años). Padres: «Jacaré II» y «Dehassa». Alzada: 1,63 m. Consanguineidad: 8,88 %. Precio alcanzado en subasta: 26.600 euros.
Marvel. Fecha de nacimiento: 3-28-2016 (4 años). Padres: «Vegetal» y «Rale». Alzada: 1,67 m. Consanguineidad: 8,88 %. Precio alcanzado en subasta: 16.200 euros.
Morcego. Fecha de nacimiento: 1-30-2016 (4 años). Padres: «Coronel» y «Claque». Alzada: 1,67 m. Consanguineidad: 4,61 %. Precio alcanzado en subasta: 14.113 euros.
Marbella. Fecha de nacimiento: 3-3-2016 (4 años). Padres: «Beirao» y «Fivela». Alzada: 1,63 m. Consanguineidad: 7,03 %. Puntuación total (*): 74. Precio alcanzado en subasta: 15.575 euros.
Marvila. Fecha de nacimiento: 3-3-2016 (4 años). Padres: «Vegetal» y «Que-Jarreta». Alzada: 1,60 m. Consanguineidad: 3.07 %. Puntuación total (*): 68,5. Precio alcanzado en subasta: 12.200 euros.
Miocele. Fecha de nacimiento: 2-4-2016 (4 años). Padres: «Oharte» y «Quinjara». Alzada: 1,64 m. Consanguineidad: 8,55 %. Puntuación total (*): 74,5. Precio alcanzado en subasta: 6.600 euros.

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