Xabi Alonso, el deseado del vestuario

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Los sabios del fútbol coinciden: Xabi Alonso es el jugador que equilibra equipos.

 

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Descubrimos a un hombre de ideas claras, un icono de estilo y elegancia dentro y fuera del terreno de juego.

Ser el protagonista de una larga e indiscutida ovación en el Bernabéu es, probablemente, una de las mayores inyecciones de moral que cualquier jugador del Real Madrid puede recibir. Sobre todo si se trata de un desesperado intento por retener a una pieza insustituible. “No te vayas, amor mío, quédate conmigo”, pareció gritarle la afición a Xabi Alonso la noche del pasado 18 de diciembre, mientras el jugador vasco (Tolosa, Guipúzcoa, 25 noviembre de 1981), en vísperas de quedar libre para negociar con cualquier equipo, no daba muestras de decidir entre quedarse o irse. Renovar o no renovar: esa era la cuestión planteada desde el pasado miércoles.

Evidentemente, como dijo Ancelotti tras la declaración de amor, Alonso “es muy bueno”. No en vano, el desdibujado Madrid de comienzos de temporada empezó a encontrarse a sí mismo desde que el centrocampista, recuperado ya de sus lesiones, volvió a ejercer de mariscal de campo. Cerebro clarividente, si algo encarna Xabi es el equilibrio.

Esa noche, mientras media España veía la final de La Voz y la otra media la final de Top Chef, llegó a su casa del madrileño barrio de Salamanca con la convicción de sentirse muy querido. Al margen de sus dudas respecto a su futuro dentro o no del equipo blanco, sus tres hijos pequeños Jon, Anne y Emma, de 5, 3 años y apenas un mes de edad, respectivamente ya estaban durmiendo. Como suele ocurrirle tras un partido, a él le costó pegar ojo.

Nuestra cita con el mediocentro de la Selección tiene lugar a la mañana siguiente en un piso próximo a su casa, al terminar su entrenamiento en Valdebebas. Tras aparcar su Audi S7, toca el timbre y al abrir la puerta se topa con el camarote de los hermanos Marx: periodista, fotógrafo, videocámara, estilista, ayudantes y hasta la mujer de la limpieza. En total, un equipo de 10 jugadores pendientes de este ídolo cercano.

Vestido con un jersey de Alexander McQueen a juego con su barba pelirroja, unos jeans y unos zapatos de ante, saluda a todos los presentes con naturalidad antes de posar para la sesión de fotos. De tanto hacer de modelo de Emidio Tucci, tiene pillada la pose. Es fácil trabajar con él. “Bueno, sonreír para las fotos me cuesta un poco, eh”, se excusa con un punto de timidez.

P. Llegó al real madrid el 4 de agosto de 2009. Resuma su etapa en el club.

R. Jugar en él es algo muy intenso, para lo bueno y para lo malo. Estás en el ojo público permanentemente. La presión, la exigencia y la responsabilidad son mucho mayores. Hay que vivirlo con mucha conciencia para estar a la altura y caer bien en el Bernabéu. Afortunadamente, yo siempre me he sentido muy querido por el club y por la gente.

Sport. Jersey de cuello alto de Cruciani (603 euros) y pantalón beis de Emidio Tucci (C.P.V.).

Sport. Jersey de cuello alto de Cruciani (603 euros) y pantalón beis de Emidio Tucci (C.P.V.).

Esta respuesta llega casi al final de la entrevista, tras un largo alentamiento. La consigna era no preguntar directamente al jugador por su dilema hamletiano. Se trata, pues, de conocer de cerca a este hombre por el que todo el mundo suspira. Un icono de estilo y elegancia dentro y fuera del terreno de juego.

El pasado 20 de diciembre no pudo estar en la feria de Santo Tomás junto a su cuadrilla de toda la vida Triki, Chufo, Balán y compañía porque tocaba partido en Valencia. No pudo vestirse con el traje típico y la txapela; adiós a la chistorra y a la sidra. “Pero en estos días tenemos otra cena en nuestra sociedad gastronómica de Guipúzcoa. En la pandilla uno hace de cocinero, otro de pinche Yo soy el conseguidor, el que se encarga de llevar la carne o el vino”, explica el tolosarra.

Le pregunto si le resulta fácil combinar su faceta pública y privada. “Desde que salgo de entrenar dejo de ser Xabi Alonso y paso a ser ciudadano Xabi o Bone (de Xabo, Xabone, Bone), que es como me llaman mis amigos del cole. Cuando me quito el traje de futbolista me gusta disfrutar de la ciudad donde vivo”.

Convencido urbanita, a los pocos meses de empezar a vivir en La Finca, la exclusiva burbuja de Pozuelo, prefirió trasladarse junto a su mujer, Nagore Aramburu, al céntrico barrio de Salamanca. Alonso nació en Tolosa, el pueblo de su padre, Periko Alonso ex futbolista 20 veces internacional y jubilado como entrenador y se crió entre San Sebastián y Orendain, el pueblo de su madre, Isabel Olano. Como su hermano mayor, Mikel (futbolista) y su hermano menor, Jon (exárbitro), mamó el fútbol desde crío.

Pero quién sabe si pudo llegar a ser actor “Un día, mientras jugaba en la playa de La Concha con unos amigos, se me acercaron los del casting de Vacas, la película de Julio Medem. Iban buscando un niño de unos 11 años con cara de vasco que pudiera interpretar a El Peru. Fuimos todos a avisar a mi madre, pero ella no lo vio claro y les dijo que se buscaran a otro. En casa, ella siempre estaba pendiente de que hiciéramos los deberes, de llevarnos por el camino recto”.

Fue su amatxu la que le castigó sin fútbol cuando suspendió la asignatura de Lengua española en la ikastola. Hasta que la aprobó. Y la que hoy le advierte sobre su exposición mediática: “A veces me dice: ‘Xabi, ¿no estás ya un poco cansino?’. Y pienso que igual tiene razón”.

Informal. Camisa blanca de Tom Ford (400 euros), corbata de lana de Kiton (250 euros) y pantalón de Emidio Tucci (C.P.V.).

Informal. Camisa blanca de Tom Ford (400 euros), corbata de lana de Kiton (250 euros) y pantalón de Emidio Tucci (C.P.V.).

P. ¿Qué valores le inculcaron sus padres?

R. El respeto y la honestidad. No creerte nunca más de lo que realmente eres, ni tomarte demasiado en serio a ti mismo.

Xabi Alonso no se toma en serio lo de ser un icono de estilo masculino. “Si llegas a serlo sin pretenderlo, pues perfecto. De lo contrario la gente percibe la impostura, y eso crea un poquito de rechazo”. No obstante, no es el típico futbolista enganchado a la Play Station. Sabe que el Thyssen no es la disco de moda y a sus 32 años, desprende sex appeal; las marcas de lujo se lo rifan (es imagen de Emidio Tucci, Adidas y de Audemars Piguet, la marca de relojes preferida por este y otros deportistas de élite); anuncia el nacimiento de su hija Emma por Instagram; le gustan los grupos indies (Arcade Fire, Arctic Monkeys o Phoenix), recomienda series como Mad Men, Dexter o Homeland en Twitter… Por si fuera poco, una de sus señas de identidad, su barba, inspira encendidas metáforas: “En su barba roja florecen los campos de Faulkner”, dejó escrito el periodista y escritor Manuel Jabois.

P. Señor alonso, ¿se teñiría la barba de rubio platino, en plan sergio ramos?

R. No, eso lo tengo claro, ja, ja. Ni el pelo ni la barba. Tampoco se me pasa por la cabeza afeitármela.

Ahora que el metrosexual que encarnaba David Beckham ha pasado a mejor vida, Alonso encajaría mejor en la categoría übersexual, término que alude a un hombre más varonil, elegante y rudo, que sabe cuidarse pero no es ni machista ni narcisista. “Yo intento cuidar mi apariencia, pero sin obsesionarme ni estar pendiente de lo que se lleva. Eso sí, procuro ser bastante observador; me fijo en gente con cierta clase y acabo incorporando aspectos que me gustan a mi estilo particular”, explica este apasionado de los buenos relojes. “Sí, son mi debilidad. Denotan mucho la personalidad de un hombre. No llevo ni pendientes ni colgantes, la única joya que llevo es este reloj”, dice mostrando su reluciente cronógrafo Audermars Piguet en oro rosa.

También le encantan los coches. Y como adicto a las series más cool de televisión, le atrae el carisma de personajes interpretados por James Gandolfini (Los Soprano), Rusell Stringer Bell (The Wire) o Jonn Hamm (Mad Men). Tipos imperfectos, con debilidades. “Me gustaba especialmente Tony Soprano. Era capaz de manejar la mafia de New Jersey, pero incapaz de gobernar su propia casa. Nos pasa a todos: ¡después de un partido tengo que enfrentarme a tres fierecillas!”, bromea.

Casual. Traje azul de ojo de perdiz y camisa de Emidio Tucci (C.P.V). Reloj 15305ST Royal Oak de Audemars Piguet (30.400 euros).

Casual. Traje azul de ojo de perdiz y camisa de Emidio Tucci (C.P.V). Reloj 15305ST Royal Oak de Audemars Piguet (30.400 euros).

P. Cuando jugaba en el antiguoko, el equipo local de donosti, ¿soñaba con ser una estrella de fútbol?

R. Era algo que veía tan lejano y tan difícil que nunca me lo puse como objetivo. Con 17 años pasé del Antiguoko al segundo equipo de la Real. Eso me permitió llevar una vida normal, como toda mi cuadrilla. Nunca me imaginé jugando en el Madrid o siendo campeón del mundo.

A los 22 años llegó su gran salto: tras tres temporadas en Primera División, pasó de la Real Sociedad al Liverpool con un contrato de 19 millones. Se empeñó en continuar la carrera de Empresariales, pero la llegada de su primer hijo y los viajes de la Champions se lo impidieron. “Liverpool me cambió la vida. Además de acceder al fútbol de élite, supuso vivir lejos de mi familia, tener una vida más independiente Me hizo hombre”, asegura Alonso.

En este jugador concurren dos características fundamentales: no sólo tiene un depurado estilo de juego (una combinación aparentemente lógica de pase, movimiento, estructura y ritmo), sino la capacidad de integrarse en ciudades, clubes y vestuarios dispares.

Le pregunto cómo se ve con 35 años y responde con un soplido que ya no le queda tanto: “Poco a poco uno va visualizando lo que puede hacer. Para empezar, me gustaría tener un tiempo sabático para mí y para mi familia. A veces pienso que puedo seguir vinculado al fútbol, tal vez como entrenador, y otras en desconectar totalmente. Tampoco descarto emprender algún negocio, aunque antes debería prepararme bien para ello”.

P. ¿Cómo empieza su carta a los reyes magos?

R. Lo que pido es ganar títulos con el Madrid. Es lo que tengo entre ceja y ceja. Y luego el Mundial al final de año, que tampoco estaría mal.

Agradecimientos. Maquillaje: Lucía Pando (N.Y.C.) para Guerlain. Peluquería: Lucía Pando (N.Y.C.) para GHD. Más información: Stephen F. para Gallery Madrid: 91 576 79 31. www.elcorteingles.es John Lobb: 917816252. www.kiton.it www.cruciani.net Tom Ford: 91 577 12 65. www.man1924.com

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