Un anfitrión de seis estrellas

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Ricardo Arranz.

Al promotor Ricardo Arranz de Miguel se le apareció la virgen en agosto de 2010, y desde entonces es uno de los empresarios hoteleros más populares de España. La virgen -de tez negra y aura presidencial- respondía al nombre de Michelle Obama, y hace tres años decidió que el mejor sitio para pasar sus vacaciones junto a su hija pequeña, Sasha, era un hotel de Marbella llamado Villa Padierna Palace. En agradecimiento a aquella visita, la villa número 603 fue bautizada como Villa Obama.

Construido en 2003 dentro de Villa Padierna Golf Resort, en Benahavís (Málaga), el hotel era “el mejor de España y el 28º del mundo”, según la agencia americana de viajes online Expedia. Aunque Arranz, propietario del grupo Villa Padierna Hotels & Resorts, niega la mayor: “Este tipo de denominaciones son pretenciosas; están en función de las circunstancias y de la opinión de los clientes”. En cualquier caso, aquella bendita aparición colocó a este cinco estrellas Gran Lujo en el mapa internacional. “No diría que desde entonces el número de visitantes se haya incrementado, pero sin duda ha aportado notoriedad a la marca Villa Padierna”, reconoce el empresario y presidente de la Asociación Nacional de Urbanizadores y Turismo Residencial.

El Villa Padierna Golf & Resort fue elegido el mejor golf resort del mundo en los World Travel Awards el pasado diciembre.

El problema, añade, fueron las altas expectativas que ese boom mediático generó. “Por eso, desde 2010 nos hemos esforzado en mejorar”. Ese esfuerzo está siendo recompensado: en octubre de 2012, la organización Seven Stars and Stripes, dedicada a examinar hoteles, les otorgó la sexta estrella. Tras una serie de visitas imprevistas, valoraron la calidad del servicio, el trato del personal y las experiencias de los clientes. “La sexta estrella nos da una motivación extra para diferenciarnos de la competencia”, explica nuestro anfitrión, vestido con un traje de lana, corbata de Hermès y reloj Audemars Piguet. “Este hotel es especial por la colección de antigüedades, el servicio al cliente, su oferta wellness y sus tres campos de golf de 18 hoyos… Bueno, tres más uno, porque estamos en negociaciones para que nos aprueben el cuarto. De conseguirlo, El Villa Padierna Golf & Resort -que en diciembre de 2012 fue elegido el mejor golf resort del mundo en los World Travel Awards- se convertiría en el resort con más campos de golf de Europa”.

El hotel nació de una locura. “Hace 10 años le dije a mi mujer que sobre este pedregal construiría un resort exclusivo con tres campos de golf. Buscábamos una marca de resonancias italianas, porque la arquitectura y el paisajismo basado en cipreses recordaban a la Toscana, pero el arquitecto sugirió que lo bautizásemos con el apellido de mi esposa, hija del conde de Villapadierna. Y así lo hicimos, partiendo el apellido en dos”. Auténtico dandi de los años 50 y 60 (llegó a conquistar a Rita Hayworth), el aristócrata José Villapadierna fue abogado, piloto del Grand Prix, criador de caballos y presidente de la Federación de Automovilismo, entre otras ocupaciones; mientras su mujer, Alicia Klein, aficionada al golf, fue pionera de este deporte en España y una de las mejores en su momento. En el salón principal del hotel hay fotos del matrimonio con la jet de la época, como los duques de Windsor. La hija de ambos, Alicia, con la que Arranz tiene cuatro hijos, está al frente de una boutique con objetos que trae de sus viajes a India, Camboya o Nepal.

ARTE. Dos columnas procedentes del antiguo Palacio Villamagna de Madrid y un escudo de alabastro del Palacio Linares flanquean la entrada al edificio. Arranz, apasionado coleccionista de arte, ha aportado las 1.200 piezas diseminadas por pasillos, habitaciones y jardines. Las estatuas de corte clásico, las pinturas sevillanas del siglo XIX, los tapices y las antigüedades, así como las fuentes de mármol de los jardines, conforman un estilo sobrio y elegante. “Estas dos copas de mármol de Carrara las traje de la embajada italiana en Cuba, y esta estatua italiana del XIX vino de Argentina”, describe la decoración del lobby. ¿Su pieza favorita? “Un león ibérico (siglos II-III) que compré a un anticuario de Sevilla”.

Le encanta cambiar las piezas de sitio, “pero intento huir de una decoración demasiado pretenciosa”. La propiedad se compone de tres edificaciones: Villapadierna, Linares (inspirado en el madrileño Palacio de Linares, que fue propiedad del conde de Villapadierna), y el Anfiteatro. Todas ellas rodeadas de jardines y terrazas con vistas a los campos de golf y al Mediterráneo. Mientras paseamos por el jardín, el promotor va relatando su trayectoria profesional. Nacido el 22 de mayo de 1950 en Aranda de Duero (Burgos), estudió Económicas en Málaga y, antes de acabar la carrera, con 20 años montó junto a un socio un negocio de helados industriales que se fusionaría con Avidesa.

Poco después se alió con sus amigos Gonzalo y Darío Hinojosa (dueños de Cortefiel) para fundar Pentágono, una empresa de seguridad que más tarde se unió a Prosegur. Enseguida se dejó seducir por el floreciente sector de la construcción y, junto al empresario lácteo Tomás Pascual, con 28 años, compró y desarrolló su primera urbanización en Marbella: La Quinta Golf Club. “Desde entonces he construido unas 5.000 casas”, calcula. A los 42 años se casó con Alicia y partió peras con Pascual. “Siempre he estado rodeado de suerte. Pero la suerte te llega trabajando… Esta mañana nos hemos reunido con unos chinos; llevamos tanto tiempo trabajando con ellos que de repente puede surgir el negocio”.

Chinos, árabes y rusos son clientes potenciales. “Ahora queremos construir una iglesia ortodoxa”, afirma Arranz, que dice haber recibido ofertas por este hotel, en el que se han alojado, entre otros, Flavio Briatore y mujer, el presidente del Congo o Mar Saura.

PREGUNTA. ¿Por cuánto estaría dispuesto a venderlo?

RESPUESTA. En este momento, a cualquier precio (se ríe). No me lo pensaría mucho si la oferta es buena. Pero en vez de vender éste, me gustaría construir uno nuevo en otro lugar. Estoy acostumbrado a crear.

El Villa Padierna alberga 130 habitaciones y nueve villas. Estas últimas, de inspiración toscana, ocupan hasta 350 m2 y albergan un salón con chimenea, cocina, amplias terrazas con piscina privada y uno o dos dormitorios. Entre las prestaciones, servicio de mayordomo 24 horas, traslado en Rolls Royce al aeropuerto y circuitos termales en el Villa Padierna Medical Wellness. Además del premiado spa, el complejo cuenta con una escuela de golf, un club deportivo de tenis y pádel y un Club de Mar que es el beach de moda de Marbella.

La visita con Arranz -aficionado a navegar con su familia, coleccionista de coches antiguos, propietario de una cuadra de caballos de salto, de la bodega Marqués de Padierna y de la finca El Cuervo- concluye en el restaurante Veranda, uno de los cuatro del hotel. Está decorado con un escudo de la familia Villapadierna, un tapiz del XVII, dos figuras venecianas y dos platos del siglo XIX. Obras de arte, cocina exquisita, relax… ¿A qué esperas para volver, Michelle Obama?.

A 65 km del Villa Padierna se sitúan las Thermas de Carratraca. Allí se levanta el hotel Villa Padierna Thermas, de salud y belleza, con 43 habitaciones, suites y balneario.

TAMBIÉN LAS THERMAS, EN CARRATRACA. A 65 km del Villa Padierna Hotel & Resorts, está la localidad de Carratraca, famosa por sus aguas sulfurosas. Allí se encuentra un palacete de corte neoclásico que empezó a construirse en 1830 después de que Fernando VII expresara su deseo de alojarse allí. La antigua Fonda del Príncipe -por donde pasaron Rilke, ‘lord’ Byron o la emperatriz María Eugenia- fue adquirida por Ricardo Arranz y, tras una reforma de cuatro años, es hoy un exclusivo hotel, el Villa Padierna Thermas, de salud y belleza, con 43 habitaciones y suites (desde 180 €). El balneario (21 salas) ofrece el método del doctor francés Henri Chénot, que combina la medicina tradicional china con los últimos avances tecnológicos. Aquí se ofrecen tratamientos basados en baños termales, cromoterapia, aromaterapia y cocina orgánica.

Estas aguas están indicadas para afecciones de piel, aparato respiratorio, ginecológicas, sistema nervioso, reumatismos y traumatología. Fue elegido mejor Spa Resort de España en los últimos World Travel Awards. Los tratamientos de belleza cuestan entre 30 y 200 €, y los médicos desde 1.250 €/semana. www.villapadiernathermascarratracags.com

Más info: Habitaciones desde 249 €. www.hotelvillapadierna.com

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