Belén Garijo, una ejecutiva única

Nómada. Belén Garijo, 55 años, de paso en Madrid para visitar a su familia y asistir a un consejo.
Nómada. Belén Garijo, 55 años, de paso en Madrid para visitar a su familia y asistir a un consejo.

Es la directiva más poderosa de la industria farmacéutica mundial desde que el pasado enero fuese nombrada CEO de la división sanitaria de Merck. Belén Garijo, 55 años, debe su éxito a su confianza en sí misma y a su capacidad de liderazgo.

Belén Garijo nunca se ha visto limitada por techos de cristal: ninguna barrera invisible ha taponado su ascenso a la alta dirección por el hecho de ser mujer. Licenciada en Medicina y Cirugía y especializada en farmacología clínica, en la actualidad es una de las ejecutivas con más poder dentro de la industria farmacéutica mundial. Con más de 25 años de experiencia en el sector, en 2011 fue fichada por Merck, la compañía químico-farmacéutica más antigua del mundo, donde desempeñó el cargo de CEO de Mark Serono (la división farmacéutica), hasta que el pasado enero fue promocionada a CEO de Merck Healthcare, pasando a dirigir el área de asistencia sanitaria a nivel global. Desde entonces es miembro del consejo ejecutivo de la compañía, siendo la primera mujer no alemana en lograrlo en sus más de 300 años de historia.

Hija de un funcionario de Empleo y de una ama de casa, Garijo, la mayor de cuatro hermanos, nació en Almansa (Albacete) el 31 de julio de 1960. Su héroe de juventud era el doctor Gammon, el protagonista de la serie de televisión de los 70 Medical Center. “Siempre quise ser un buen médico”, afirma quien llegó a encerrarse en la Facultad de Medicina, junto a otros alumnos, para protestar por el numerus clausus. Su rebeldía no cayó en saco roto: consiguió plaza y, tras licenciarse en 1983, se incorporó al hospital de La Paz como residente. “Mi vocación era ser médico clínico hospitalario, pero no tenía esa opción. Así que decidí incorporarme al negocio farmacéutico, que por entonces reclamaba profesionales de mi perfil para el área de Investigación y Desarrollo”, recuerda la ejecutiva de Merck, que además es consejera de BBVA y L’Oréal.

Su primer trabajo como directora médica de Abbott España encauzaría su carrera posterior. Casada y madre de dos hijas –de 24 y 19 años– su nomadismo laboral le ha llevado a vivir en países como Estados Unidos, Francia, Suiza o Alemania, lo que ha supuesto no pocos sacrificios familiares. En la actualidad vive a caballo entre Frankfurt y Madrid. Nos cita en un hotel madrileño coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer.

PREGUNTA. No sé si hay muchas ejecutivas de su nivel en la industria farmacéutica…

RESPUESTA. No. Ahora mismo soy la única mujer que lidera una compañía farmacéutica dentro del top 20 mundial.

P. ¿Qué le trae por Madrid?

R. La reunión del consejo mensual del BBVA y mi familia. Mi marido [médico urólogo] y mi hija mayor [auditora] viven en Madrid, mientras que mi hija pequeña estudia Medicina en Boston.

P. ¿Cómo surgió su vocación?

R. ¿Conoce al doctor Gannon? ¿No? Ja, ja, ja. Me temo que soy mucho mayor que usted. Gannon era el cirujano de Medical Center, una serie de los 70. Desde siempre quise ser un buen médico.

P. ¿Qué queda de la joven que se encerraba en la Facultad para protestar por el cupo de plazas?

R. ¡Todo! Yo lo llamo espíritu de lucha, y es una competencia que valoro mucho de mis colaboradores: nunca aceptar un no por respuesta.

P. Trabajó seis años como médico de familia en Sanitas. ¿Vio cumplidas sus expectativas?

R. Sí. Pude utilizar gran parte de las competencias que después he utilizado en la industria farmacéutica: mi capacidad de establecer una relación de empatía con el paciente, de acompañarle cuando no podía curarle y de curarle cuando podía.

P. ¿Qué importancia da a la relación médico-paciente?

R. Yo no sé disociar la medicina eficiente de la relación médico-paciente, es tan importante esa relación para el éxito final… Del mismo modo, no podría ser CEO si no fuera un buen líder de personas.

P. ¿De qué le ha servido tener “ojo clínico”?

R. Exactamente para lo mismo que me servía entonces: para poder ver un síntoma, por ejemplo, la falta de rentabilidad de una organización, y lo que hay detrás de ese síntoma.

P. ¿Qué vieron en usted para ficharla como directora médica de Abbott España?

R. Creo que mi experiencia: “Esta chica es médico, se ha formado en farmacología clínica…, luego es perfecta para llevar una unidad de investigación y desarrollo”. Yo no tenía experiencia comercial, pero de repente vi que tenía un nivel de energía importante, que podía enganchar a la gente en una visión y que era capaz de implementar aquello que funcionaba.

En 1996 dejó Abbott para dirigir la Unidad de Negocio de Oncología de Rhone Poulenc Rorer. “Fue uno de los saltos más radicales de mi carrera, porque dejé el área médica, mi zona de confort, por el área de negocio”, recuerda. En 2000 fue nombrada vicepresidenta del área oncológica a nivel mundial de Aventis, surgida de la fusión entre Rhone Poulenc Rorer y Hoechst Marion Roussel. Tras pasar tres años en Nueva Jersey (EEUU) regresó a España como directora general de Aventis, que en 2004 se fusionó con Sanofi. A los dos años se trasladó a París como vicepresidenta de Operaciones en Europa y miembro del comité de dirección. En 2011 la alemana Merck llamó a su puerta.

P. ¿Qué le ha aportado la movilidad internacional?

R. Me he movido unas siete veces de país, lo que me ha dado una visión global y una exposición cultural que es lo que más me ha enriquecido profesionalmente. He podido aspirar a posiciones más senior y a alcanzar mejores resultados. Pero ha habido que hacer grandes sacrificios familiares…

P. ¿Su familia le ha reprochado ese nomadismo laboral?

R. Ha sido duro, tanto para mis hijas como para mí. Pero cuando han llegado a determinada edad ya no las he empujado a moverse. Durante mi etapa en Sanofi yo iba y venía todas las semanas a París para que ellas no se movieran. También ha sido difícil para mi marido, que ha tenido que supeditar su trayectoria a mi carrera.

P. Lleva más de 20 años gestionando equipos. ¿Qué entiende por un buen líder?

R. Una persona con una enorme confianza en sí misma que es capaz de trasladar esa energía y confianza al equipo en la consecución de un objetivo, para conseguir un cambio.

P. ¿En qué aspectos se aprecia su estilo de liderazgo?

R. Creo que es un estilo muy directo, orientado a entender qué necesita mi colaborador para obtener un mejor rendimiento. Va muy dirigido a la implementación de la estrategia y a la consecución de resultados. Al final, el valor del líder es que sea una persona clara, sensible, capaz de escuchar y entender las circunstancias del otro y que sepa explicar las reglas del juego.

P. ¿Qué opina del liderazgo de Pablo Iglesias?

R. Tengo mucho interés por Podemos como fenómeno social, ya que tiene un impacto enorme en el futuro de este país. Aunque como ejecutiva de una multinacional, me pregunto: ¿Por qué es el líder adecuado? ¿Solo porque comunica bien o es capaz de congregar a mucha gente? Pues qué pena… ¿Qué pasará cuando tenga el poder de cambiar las cosas? Dirigir el cambio es tremendamente complicado en una organización. ¿Cómo lo va a hacer? El reto no es conseguir resultados financieros: es cambiar la cultura de una organización para que trabaje y consiga resultados de una manera distinta. Debemos asegurarnos de que los líderes no están dirigidos por sus egos e intereses, sino por las agendas de los países.

P. “Viviendo la ciencia, transformando vidas”, reza un eslogan de Merck. ¿Este lema es una realidad?

R. Tanto a la familia Merck, que lleva 300 años en este negocio y va por la decimotercera generación, como a los ejecutivos que dirigimos la compañía, nos importan los pacientes. Lógicamente, tenemos objetivos de negocio, pero estos nunca están por delante de la innovación y la calidad. Es muy fácil hablar de valores, pero es muy difícil incorporar esos valores a la toma de decisiones.

P. ¿Cuáles son las principales líneas de investigación en las que Merck centra su actividad?

R. Fertilidad, esclerosis múltiple y tratamientos oncológicos. Siempre decimos con orgullo que ayudamos a prolongar la vida de la gente.

P. Se han aliado con Pfizer para obtener un nuevo tratamiento contra el cáncer. ¿En qué consiste?

R. Se trata de una inmunoterapia basada en el compuesto ANTI-PD-L1 (Avelumab) que vamos a desarrollar como monoterapia y también en combinación con otros medicamentos para tratar, en investigación clínica, tumores sólidos. Si la ciencia confirma las expectativas actuales, el tratamiento podría comercializarse a partir de 2017 y beneficiar a una población mucho más amplia.

P. ¿Es justo que en España los enfermos de hepatitis C tengan restringido el acceso a un medicamento [Sovaldi de Gilead Sciences] que puede salvarles la vida?

R. Yo entiendo que un Gobierno niegue la financiación de un determinado medicamento si este no aporta valor añadido o ya existe. Pero si hay evidencias de que hay un medicamento innovador que aporta beneficios en cuanto a supervivencia o calidad de vida, ¿cómo puedo yo decir a un paciente que no tiene acceso a un medicamento?

P. ¿Aceptaría ser ministra de Sanidad?

R. (Risas) Esta es la pregunta más difícil que me han hecho nunca en la vida. Estoy comprometida con un mejor futuro en mi país, y si alguien piensa que yo puedo contribuir, me lo pensaría.

Ciencia y belleza

Además de su puesto en Merck, Garijo forma parte del consejo directivo de L’Oréal Paris, al que se incorporó en abril del año pasado. A pesar de que, a primera vista, el mundo de la cosmética y el de la farmacia parezcan ajenos, lo cierto es que, cada día, comparten más intereses. “El resveratrol, la vitamina C, el ácido hialurónico, la niacinamida, o el retinol, utilizados por la comunidad médica desde hace décadas debido a su gran eficacia para tratar diversas problemáticas de piel, son activos innovadores que se han empleado en el desarrollo de cosméticos”, explica Elena Aparicio, directora científica de Skinceuticals, firma americana perteneciente a la división de farmacia de L’Oréal y añade: “Los avances en medicina y el desarrollo de productos cosméticos van de la mano”. Consuelo Mohedano, Directora de Formación de Shiseido España, apunta: “Nuestro último lanzamiento, Glow Revival Serum, se inspira en las últimas tendencias de medicina regenerativa”.

Shiseido, que se fundó en Japón en 1872 como una farmacia, sigue manteniendo en la base de sus lanzamientos el desarrollo farmacéutico. Entre sus innovadores productos, cuenta con un tratamiento corporal cuyos aromas producen un efecto adelgazante o el primer auténtico crecepelos del mercado. “En el laboratorio contamos con el asesoramiento continuo de especialistas médicos en cada uno de los procesos del producto, desde el desarrollo de la fórmula a la ejecución del estudio de evaluación científico-médico que avale los resultados, indicaciones y efectividad”, apunta Coral Márquez, Directora General de los laboratorios españoles Fridda Dorsch y añade: “Hemos incorporado en la línea de Farma Dorsch Factores de Crecimiento Epitelial (EGF), que se utilizan en medicina reconstructiva odontológica, oftalmológica y ortopédica, por su acción regeneradora en los tejidos”. Por Sandra Fernández.

Merck

Fundada en 1668, es la compañía química-farmacéutica más antigua del mundo. Su facturación total en 2013 fue de 11.100 millones de euros. Está presente en 66 países. Cuenta con más de 38.000 empleados. Se estableció en España en 1924. Su equipo aquí se compone de 800 trabajadores. Dispone de tres sedes: Mollet del Vallés (Barcelona), Tres Cantos (Madrid) y María de Molina (Madrid) y tres centros de producción.

Más información. www.merck.es

Por Juan Carlos Rodríguez. Fotografías de Álvaro Felgueroso

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