Manual moderno de buenas maneras

Al detalle. Posadas (izquierda) y Robles, ante una mesa navideña en el restaurante La Biblioteca del Hotel AC Santo Mauro de Madrid, servidas por José Ignacio García asistente de sala.
Al detalle. Posadas (izquierda) y Robles, ante una mesa navideña en el restaurante La Biblioteca del Hotel AC Santo Mauro de Madrid, servidas por José Ignacio García asistente de sala.

Observadoras de los buenos modales, referentes de elegancia y amigas, la periodista Marta Robles y la escritora Carmen Posadas han escrito el manual Usted primero. FS se cita con ellas para aprender qué decir en un funeral, cómo saludar a la Reina Letizia o la forma de recibir en casa.

Cosa de dos. Las autoras de Usted primero, en el Salón Rojo de Santo Mauro.

Ser puntual está en las reglas de oro de una primera cita amorosa, y saltársela puede traer consecuencias insospechadas. “La impuntualidad es peligrosa: ¡quien espera tiene tiempo a pensar en quien se retrasa, y no necesariamente para bien!”, se advierte en Usted primero (Ed. Espasa), el libro sobre buenas maneras y rituales secretos que han escrito a cuatro manos la escritora Carmen Posadas y la periodista Marta Robles. Teniendo en cuenta que llegar a la hora no es precisamente una de mis virtudes, interiorizo la frase antes de acudir con diligencia a la entrevista, que siempre tiene algo de cita a ciegas. Cuando llego, las autoras de este prolijo manual con vocación de ensayo ya me están esperando en un restaurante cercano al Congreso de los Diputados. Elegantes, atractivas y educadísimas, ambas son maestras en el delicado arte de saber estar.

Como comentan en el prólogo, estas dos viejas amigas descubrieron durante un almuerzo que eran devotas del Debrett’s Etiquette and Modern Manners, la biblia británica de la elegancia y las buenas costumbres. Un apreciado manual que viene actualizándose desde su aparición en el siglo XVIII, y cuyas recomendaciones han sido recogidas por Vanity Fair o citadas en obras de Oscar Wilde, George Orwell y John Le Carré. De modo que, sorprendidas por esa feliz coincidencia, decidieron escribir sus propias recetas para la convivencia diaria. Más allá de las reglas del Debrett’s, se fijaron también en los secretos y liturgias que se esconden detrás de las propias normas.

El libro está dividido en dos partes. En la primera se abordan los temas más serios –el amor, la familia, la muerte– y en la segunda los más triviales, desde cómo colocar los cubiertos a cómo comportarse en un crucero. “Hablamos de esas reglas no escritas que nadie te ha enseñado y que, sin embargo, de alguna manera rigen el mundo. A veces, quien no las aprende tiene dificultades para relacionarse”, comenta Carmen Posadas (Montevideo, Uruguay, 1 de agosto de 1953), cuyo libro Pequeñas infamias obtuvo el Premio Planeta en 1998. Por su parte, Marta Robles (Madrid, 30 de junio de 1963), periodista de larga trayectoria en prensa, radio y televisión devenida en escritora (en 2013 ganó el Fernando Lara de novela con Luisa y los espejos), añade: “No nos hemos centrado tanto en cómo poner la mesa o cómo vestir en una boda, algo que ya está muy recogido y normalizado, sino en cuestiones que defendemos, como que la elegancia consiste en no hacer daño a los demás”. Las dos coinciden en que hay una elegancia natural que está relacionada con la bondad: “La gente buena siempre es elegante, porque se comporta de una manera generosa y amable”.

¿A qué tipo de lector puede interesar Usted primero? “¿A quién no?”, responden al unísono. “Siempre hay algo que aprender. Este libro va dirigido tanto a personas cultas como a aquellas que no han podido acceder a este tipo de conocimientos. Nosotras hemos configurado estas reglas no escritas a partir de nuestra observación, de nuestros errores, de la investigación y de los testimonios de destacados filósofos, escritores o cineastas”, explica Robles. El universo de Internet ha sido uno de los capítulos más complicados de abordar, asegura Posadas, “pues es un territorio sin ley que recién ahora se está codificando”. En cualquier caso, se han divertido escribiendo un ensayo práctico que en sus últimas páginas da pistas para impostores. Un tema que, aseguran, daría para otro manual.

El amor

La primera cita.

PREGUNTA. Si queremos conquistar a alguien en una primera cita, ¿por qué es mejor cerrar el encuentro con una propuesta?

MARTA ROBLES. Cuando dejamos abierta la propuesta no estamos siendo resolutivos. Si esperas que la otra persona decida, puede que el encuentro nunca llegue a producirse. Podemos proponer algo así: “El jueves estrenan Aida en el Teatro Real y tengo un par de entradas. Te apetece acompañarme?”.

P. ¿Mejor pico de oro o abrir bien el oído?

CARMEN POSADAS. Escuchar es la mejor arma de seducción. A todo el mundo le encanta que le escuchen, y la información es poder.

P. ¿El hombre siempre debe ceder el paso a la mujer?

C.P. Aunque a las feministas no les guste, yo agradezco mucho que un señor me abra la puerta. Pero hay tres casos en que el hombre debe adelantarse, y hay gente muy galante que lo desconoce: al entrar en un taxi, porque a nosotras con falda nos resulta muy incómodo; al bajar unas escaleras, porque con los stilettos a lo mejor nos descalabramos, y al entrar en un sitio desconocido y oscuro.

P. ¿Cómo actuar en una primera escapada de pareja?

C.P. No hay que llevarla a escalar montañas, por mucho que tú seas devoto del trekking. Mejor es escoger un sitio neutro que resulte del gusto de los dos.

Apelativos cariñosos.

P. ¿Por qué llamar a tu pareja “cari” es de chonis?

M.R. Si queremos dirigirnos a una persona de una forma especial, que sea solo a ella. Si le dices “cariño” a tu marido, a tu portero y a tu perro la palabra se vacía de contenido y llega a ser una palabra vulgar y detestable.

Infidelidad.

P. ¿Cuál es la regla de oro del buen infiel?

M.R. Ser mudo, porque el mejor amigo puede tener a su vez otro mejor amigo. Si alguien cae en la tortuosa situación de caer en la infidelidad, al menos que sea elegante y haga el menor daño posible.

Desamor.

P. ¿Cómo se debe encajar una ruptura amorosa?

M.R. Con la mayor dignidad posible, y para eso solo hay que contar los detalles a las personas muy cercanas e intentar no poner verde a tu ex.

Sexo.

P. ¿Es aconsejable hacerse un sex selfie con el amante de turno?

M.R. No, luego te puedes arrepentir. Si vas a hacerte una autofoto, mejor con tu pareja estable.

P. ¿Es aceptable comentar medidas anatómicas, piruetas sexuales o gatillazos?

C.P. Eso es de patanes y de ordinarias.

P. ¿Debemos fingir un orgasmo en la cama?

M.R. Se puede fingir alguna vez por cariño o por amor, pero teniendo en cuenta lo que tenemos que fingir en la vida solo falta que también haya que fingir en la cama.

La familia

P. ¿Cómo comportarnos con la familia política?

C.P. Hay que respetar sus costumbres, por muy diferentes que sean de las nuestras. También hay que evitar los puntos de fricción en las conversaciones y ceder lo que sea necesario. Y es recomendable no establecer comparaciones entre la familia política y la propia.

P. Si dos ex se encuentran en la Primera Comunión o en la boda de su hijo, ¿tienen que fotografiarse solo con sus retoños o también tienen cabida en la foto sus actuales parejas?

C.P. En las post-familias o familias reconstruidas se dan situaciones tremendas. A veces, en las fotos de boda se intenta obviar a la pareja actual, para que quede la foto idílica de papá, mamá y los novios.

M.R. Lo mejor es decirle al ex en cuestión que, si quiere foto familiar, será con todos sus miembros, incluidos, naturalmente, los actuales.

El trabajo

P. ¿Cómo se debe ir vestido a una entrevista de trabajo?

M.R.Tenemos que sentirnos cómodos, sin ir disfrazados y teniendo en cuenta que no es lo mismo aspirar a un puesto creativo que a uno más funcionarial.

P. ¿Se puede ser amigo del jefe o hay que guardar las distancias?

M.R. Hay que ser conscientes de que las relaciones entre subordinado y jefe, y viceversa, son de desequilibrio. No te puedes hacer muy coleguita de un superior porque es más poderoso que tú.

C.P. Cuidado con esas fiestas de empresa en las que acabas confesándote con el jefe y emborrachándote con él. Hay que recordar que al día siguiente todo vuelve a la normalidad, como en el cuento de Cenicienta.

La muerte

P. ¿Cómo debemos comportarnos en el tanatorio?

C.P. Depende del rol que representes. A veces se muere un señor y llega su antigua mujer vestida de viuda y llora más que la actual. Es una desubicada que no sabe cuál es su papel en ese momento. Y luego hay que huir de las frases hechas: lo de “Te acompaño en el sentimiento” no significa nada porque está demasiado usado. Es mejor decir “Lo siento”, mirar de una forma especial o apretar la mano.

M.R. En esas situaciones que son tan dolorosas no se trata de regodearse en el dolor, sino mitigarlo. Es mejor decir una frase sincera, desde el corazón.

P. En el libro reseñan que Ana Patricia Botín apareció en el entierro de su padre con un inapropiado vestido de cóctel, ajustado y sin mangas, mientras que Isabel Preysler se encaramó a unos stilettos en el funeral de su último marido, Miguel Boyer… ¿Imperdonable?

C.P.¿Lo pusimos al final [risas]?

M.R. Un funeral no es una ocasión para el lucimiento personal. De lo que se trata es de ir correcto, no superfavorecido.

La política

P. ¿Cómo hay que saludar a los Reyes en un besamanos?

C.P. Los hombres, en presencia del Rey, pueden hacer una leve inclinación de la cabeza. Pero, ¡ojo!, desde el cuello, no desde el tronco. Las mujeres pueden añadir un beso en la mano que, por cierto, no consiste en besar ni el dorso ni los dedos de Doña Letizia, sino –por inverosímil que parezca– en que el caballero bese su propio pulgar. Seguramente, la Reina lo agradecerá.

M.R. En cuanto a las damas, lo elegante es que saluden a los Reyes con una reverencia llamada plongeon, aunque se trata de algo opcional.

P. ¿En cuál de los nuevos candidatos observan mejores modales, en Pablo Iglesias, en Albert Rivera o en Pedro Sánchez?

C.P. Albert Rivera es el que transmite más elegancia, aunque no tenga el traje mejor cortado.

M.R. Estoy de acuerdo. A mí me parece que es el más dialogante, el que está más dispuesto a llegar a consensos y, por tanto, el más elegante.

Viajes

P. ¿Cómo debemos comportarnos en un avión privado?

C.P. Con naturalidad y sin pensar que el avión es tuyo. No pedir, respetar el espacio del otro y esperar a que te ofrezcan.

P. ¿Qué actitud debemos tener si nos invitan?

C.P. Tres reglas: llevar un regalito al anfitrión, adaptarse a los planes y no ser dependiente.

En la mesa

P. ¿Qué temas conviene evitar en la mesa?

C.P. Según los ingleses, no hay que hablar de sexo, política y religión; sin embargo, son los temas más apasionantes que existen.

M.R. No es apropiado hablar de la salud ni de la edad, pero todo el mundo lo hace. En realidad, se puede hablar de casi todo, siempre que se haga con respeto y generosidad, no se meta el dedo en la herida de nadie. Si se saca un tema y se ve que molesta, nada como pasar a otro con elegancia.

Deportes

P. ¿Qué reglas debemos seguir en un campo de golf?

M.R. Acompañar al contrincante en el caso de que pierda la bola, evitar hablar de negocios antes del cuarto hoyo y no regodearse en la victoria.

C.P. Se presta mucha atención a la vestimenta. Desde luego, si llegas con un polo con un logotipo gigante de La Martina, estás muerto.

P. ¿Cómo debo ir vestido a una cacería?

C.P. No hay que llevar nada nuevo, sino prendas bastante usadas. Ir disfrazado te hará parecer un parvenu.

Moda

P. ¿En qué ocasiones no hay que llevar gafas de sol?

M.R. Solo hay que llevarlas en la calle y cuando hace sol o te molesta la luz. Y en general no es educado llevarlas puestas si la persona con la que estamos hablando no las lleva, porque se puede sentir en desventaja.

Lenguaje

P. ¿Qué palabras o expresiones están prohibidas?

C.P. Olvídese del cabello y llámelo simplemente pelo; póngase los zapatos, pero no diga calzado a no ser que sea un zapatero de Elche. Y no diga sobaco ni axila: refiérase a esa parte del cuerpo como “debajo del brazo”.

M.R. Ni se le ocurra preguntar: “¿Dónde está el servicio?”. Lo suyo es llamarlo cuarto de baño. Y prohibidas las expresiones “buen provecho” o “que aproveche”.

Tecnología

P. ¿Cuándo no somos elegantes en el uso del móvil?

M.R. Cuando lo revisamos constantemente en una conversación cara a cara, o cuando pretendemos que todo el mundo nos conteste instantáneamente a todos y cada uno de nuestros mensajes de correo, Whatsapp o Twitter. La gente contesta cuando lo considera oportuno.

P. ¿Es educado dejar a alguien por Whatsapp?

M.R. ¿A usted le gustaría? Es de cobardes.

Hombre y mujer

P. ¿Qué clave darían a una mujer para descodificar a su pareja?

C.P. Las mujeres siempre pensamos que si un hombre está callado y asegura que no está pensando en nada es que está preocupado o enfadado por algo. Pero no, no; es así de verdad: realmente no está pensando en nada. Para nosotras, esa actitud resulta incomprensible. Nosotras siempre estamos pensando en algo…

M.R. Los hombres son más vanidosos. Cuando un hombre le dice a una mujer: “Qué guapa estás”, ella responde: “Gracias”. Si es al contrario, él responderá: “¿Tú crees?

Navidades

P. ¿Es anticuado felicitar con una tarjeta navideña?

M.R. Nada que alegre a la gente que queremos resulta anticuado. Ahora las nuevas tecnologías favorecen que las tarjetas de Navidad se envíen a través del correo o el teléfono y con imágenes en movimiento. No está mal.

P. ¿Qué detalle no puede faltar en una mesa de Nochebuena?

M.R. ¡Ninguno! La cena de Nochebuena es el momento de lucirse y sacar la mejor vajilla y la cristalería. A mí me gustan mucho las flores de pascua para decorar la mesa, porque el rojo es uno de los colores de la Navidad y no huelen, con lo cual no le roban protagonismo a los aromas de la comida.

Navidad belle époque

El hotel AC Santo Mauro ofrece este año por primera vez un menú especial de Nochebuena y Navidad (130 euros) con tres entrantes, tres platos y un postre. Para Nochevieja también prepara una elegante cena (300 euros), inspirada en la Belle Époque y en la figura del chef Auguste Escoffier (1846-1935), histórico de la gastronomía francesa, en su día al frente de los fogones del Grand Hotel Montecarlo y el Savoy de Londres. En Año Nuevo y Reyes, el cinco estrellas madrileño servirá su ya clásico brunch (65 euros). Más información: www.marriot.com

Más información. Usted primero, de Marta Robles y Carmen Posadas, editado por Espasa. 20 euros. www.planetadelibros.com

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