Gestora cultural a través de Huntress of Art, la doctora en Arquitectura Sara Zaldívar (Madrid, 15 de enero de 1983) dirige también la residencia de artistas El Núcleo, un máster de Arte y la feria Cerartmic. Admira las casas de Richard Neutra, perfuma su casa con Papier d’Arménie y pasa la Navidad en Bali con su marido, el empresario Gigi Sarasola, y sus dos hijos.
Mi estilo personal
Me gusta arreglarme y sentirme guapa, ensalzando siempre mi feminidad. Suelo llevar colores neutros y calzar bien zapato plano, bien taconazo, ¡no tengo punto medio!
Los básicos de mi armario
En mi vestidor siempre verás un vaquero con cierto rollo, un buen jersey de cashmere y un blazer negro de Thierry Mugler. Para caminar, bailarinas Chanel o zapas de Golden Goose si voy de sport, o unas sandalias de YSL si llevo tacón. Y para rematar el look, pendientes de Gold and Roses y gafas de sol de Bottega Veneta.
El edificio de mis sueños
Me hubiera gustado construir cualquiera de las casas de Richard Neutra o la Iglesia de la Luz de Tadao Ando.
Un proyecto muy querido
¿Uno solo? Soy muy afortunada de trabajar en varios a la vez, y todos me apasionan: cerartmic, la dirección del máster de Arte, Mercado y Emprendimiento en la Complutense de Madrid, la residencia de artistas El Núcleo…
Último flechazo artístico
Tengo flechazos a diario; el arte me llega muy intensamente y siempre estoy a punto de padecer un severo síndrome de Stendhal… La última pieza que me arrebató fue Café Transversal, la instalación que hizo el joven artista mexicano Javier Carro Temboury (galería Arniches) para cerartmic.
Tres ferias de arte que nunca me pierdo
Por supuesto, Art Basel en Basilea durante el mes de junio. Es la más importante del panorama artístico internacional, donde exhiben las mejores galerías. Además, en estas fechas los museos de la ciudad presentan exposiciones excepcionales, como las de la Fundación Beyeler. Tampoco me pierdo ARCO, nuestro orgullo patrio. Y Frieze NY es otra cita indispensable donde explorar el mercado americano, tan distinto al europeo. Aquí aprovecho para visitar todas las galerías de Chelsea.
Entre mis museos favoritos…
El Prado es sin duda uno de ellos; intento ir una vez al mes con mis hijos para inculcarles el gusto por el arte clásico. Por otra parte, creo que el Thyssen está haciendo un maravilloso trabajo en los últimos años. Y, si tuviera que encerrarme en uno, probablemente elegiría el MET de Nueva York.
Mi idea del lujo
Mi momento al despertar: meditación, ejercicio y siempre un buen desayuno.
Pasión por la cerámica
Es una disciplina artística que ha venido para quedarse, sobre todo la contemporánea. Hasta el momento era un medio considerado de segundo nivel (en ARCO, por ejemplo, vetaban la exhibición de piezas con este material). Hoy es un medio más y tanto artistas como galerías, museos y coleccionistas la han incluido en sus discursos.
Con los cinco sentidos
Vista. Me encanta ver un buen espectáculo de danza contemporánea en los Teatros del Canal, a los que estoy abonada. Es impresionante la oferta cultural que tenemos en Madrid y los precios tan asequibles en comparación con otras capitales europeas. Oído. La risa de mis hijos, que es absolutamente contagiosa.Olfato. Los Papier d’Arménie, unos papelitos franceses que se queman para perfumar las habitaciones y que me recuerdan a mi infancia. Gusto. Cualquier bombón de gianduja, mis favoritos. Tacto. El beso de buenos días de mi marido cada mañana.
Un viaje memorable
Si tengo que elegir alguno, me quedo con los que hacemos en Navidad a Bali. Es una manera fabulosa de desconectar completamente pasando del invierno al verano, de la ciudad a la playa y de una cultura a otra.
La isla bonita
Ibiza es un lugar que me hace muy feliz. Tiene una energía realmente especial, una luz preciosa, y puedes disfrutar de la vida más tranquila y healthy. Me gusta perderme en calas recónditas, hacer yoga y probar nuevos restaurantes.
Un libro en mi mesilla de noche
Ahora estoy leyendo ¿Cómo se crea la cultura?, promovido por la CEOE y la Fundación Ortega Marañón. Textos de 11 expertos en distintas áreas de la cultura; yo he escrito el capítulo titulado Ecografías de las artes visuales en España.
Mi barrio favorito
Salesas, donde vivo. Para mí es la zona más cool de Madrid, sin duda. Me encanta desayunar en Casa Neutrale, los helados de Myka y visitar galerías como Elvira González, Travesía Cuatro o Casado Santapau.
El hotel donde quedarme a vivir
El Badrutt’s Palace de St. Moritz, tanto en invierno para esquiar como en verano para hacer planes de montaña. Un castillo con vistas al lago suizo, y el servicio es espectacular.
Mis rutinas de belleza
¡Tengo miles! Me gusta cuidarme y no lo oculto: yoga facial, una buena disciplina cosmética con cremas de La Prairie, tratamientos capilares del Claudia di Paolo Hair Spa (que han cambiado literalmente mi pelo), entrenamiento de fuerza dos o tres veces a la semana, yoga y masajes corporales…
Qué le he preguntado a la IA
Que me resumiera la Ley de Mecenazgo.
Siempre en mi nevera
Frutas y verduras, la base de nuestra alimentación. Aunque también suele haber una botella de champagne y chocolate. Hay que equilibrar…
Canciones en mi Spotify
Mi playlist parece la de una persona bipolar, porque escucho desde techno melódico para entrenar a clásica o electrónica para trabajar. Sin descartar esas canciones horteras que les encantan a mis hijos.
Un consejo para un artista que empieza
Que vaya a ver galerías, museos, que estudie arte y, por supuesto, que se matricule en nuestro máster de Arte, Mercado y Emprendimiento, donde conseguirá las claves para desarrollar su carrera.
Una manía incorregible
No dejar nada para mañana. No duermo tranquila sabiendo que he dejado algo por hacer.
Me pone de los nervios…
La gente que camina despacio. Y quien no contesta a un email, es una cuestión de educación.
Gestos sostenibles
Me preocupa mucho despilfarrar agua y creo que en unos años será el bien más escaso. Intento inculcar a todos en casa que moderen su consumo, sobre todo evitando dejar el grifo abierto sin necesidad.
Foto: Amaya Aznar
Más información: huntressofart.com