Arquitecto y diseñador, David Rockwell (Chicago, 21 de julio de 1956) es experto en transformar terminales de aeropuertos, restaurantes, hoteles y ceremonias de los Oscars en espacios emocionantes. El fundador y presidente del estudio Rockwell Group se confiesa adicto al trabajo. Su evasión: tocar su piano de cola Steinway de nogal.
Un viaje memorable
El año pasado estuve en Tokio y me alojé en el Hotel Bvlgari, una elegante fusión de arquitectura y diseño italianos y japoneses. Visité muchos lugares increíbles e inolvidables durante esa semana, incluyendo el Museo Archi-Depot, una galería-almacén de maquetas arquitectónicas llena de obras de Kengo Kuma, Shigeru Ban y otros arquitectos japoneses contemporáneos.
Mi estilo de vestir
Normalmente llevo camiseta negra de James Perse o camisa de Prada azul con botones, unos jeans negros de Levi’s y zapatillas Nike o New Balance.
El mejor consejo recibido
Mi madre fue bailarina y coreógrafa, y también dirigía un teatro comunitario en la costa de Jersey. A menudo me daba papeles en sus producciones. Me enseñó que el arte y la belleza se crean a través de la colaboración, lo cual fue revelador y cambió mi vida.
Mi idea de un buen diseño
Tiene que ser inclusivo y unir a las personas en experiencias compartidas.
Mis placeres culpables
Estoy enganchado a las series Hacks y The White Lotus.
Indispensable en mi frigorífico
Uvas verdes frescas y té verde helado. Los tengo tanto en mi casa como en la oficina.
Un lugar que me estimula
Union Square Park, justo enfrente de mi oficina, aviva mis cinco sentidos: desde el sonido de las actuaciones espontáneas en las escaleras del parque, hasta el aroma de las flores frescas del Greenmarket. ¡Ah!, y no puedo resistirme a las costillas del restaurante Metropolis, especialmente deliciosas gracias a un ligero toque de trufa.
Una experiencia transformadora
De niño toqué el piano seriamente hasta los 15 o 16 años, pero lo dejé antes de entrar a la universidad. Lo retomé en 2018, estudiando con Seymour Bernstein, un maestro pianista que entonces contaba 91 años. Y se ha revelado como una experiencia transformadora. A veces practico en el trabajo, donde tengo un piano de cola Steinway de madera de nogal.
Mi proyecto filantrópico
El año pasado lanzamos Cork Collective, una organización sin fines de lucro que cofundamos con Amorim (el mayor proveedor mundial de corcho natural) y BlueWell. La idea es recolectar, reciclar y reutilizar tapones de corcho que normalmente se desechan en restaurantes y otros espacios de hostelería. Durante la Semana del Diseño de Milán 2025 presentamos Casa Cork, un laboratorio viviente y experiencia de hospitality dedicado a la innovación en diseño con corcho. Uno de los puntos destacados fue nuestra colaboración con la empresa española Factum Arte, que imprimió en 3D una réplica a tamaño real de un alcornoque para el atrio. Fue realmente espectacular.
El hotel donde me gustaría quedarme a vivir
El Gritti Palace de Venecia (Italia) es un establecimiento verdaderamente extraordinario. Originalmente construido como un palacio en 1475, fue convertido en hotel a principios del siglo XIX. Las renovaciones meticulosas han preservado sus detalles históricos y su ambiente íntimo y residencial. El hotel tiene una personalidad fuerte, pero también deja espacio para que uno construya su propia historia.
Lo último que he regalado
Una de nuestras tradiciones es dar regalos de estreno al elenco y al equipo de nuestras producciones teatrales. La pasada primavera diseñamos la escenografía para el revival en Broadway de The Pirates of Penzance, de Gilbert & Sullivan, así que agasajamos a los creativos con unos barquitos diseñados en el taller de maquetas de nuestro estudio.
Mi relación con la Inteligencia Artificial
En Rockwell Group damos vida a las historias. La IA es una gran herramienta para visualizar más rápidamente elementos de esas narrativas, pero las historias deben partir de los objetivos de los clientes y de cómo los interpretamos.

Proyectos clave en mi carrera
El restaurante original Nobu en Nueva York (1994) supuso un gran salto para nuestro estudio. Allí eliminamos el mantel blanco —literal y metafóricamente— y redefinimos un concepto centenario de alta cocina. También W New York, en el Midtown Manhattan. Fue el primer hotel W del mundo (1999) y nuestro primer proyecto de hotelería, que nos llevó a innovaciones como el concepto de “sala de estar urbana”. Y Hairspray, Nueva York (2002), nuestro segundo show en Broadway, que capturaba el humor de la película original de John Waters y lo trasladaba al escenario.
Un defecto confesable
Soy un adicto al trabajo que intenta resolver problemas a través del diseño.
Mis referentes profesionales
Admiro profundamente al arquitecto Lluís Domènech i Montaner. Ver en persona su sala de conciertos del Palau de la Música Catalana fue revelador. Es uno de mis edificios favoritos. El recorrido por el espacio es mágico… Cuando era adolescente y vivía en Guadalajara (México), me sentí atraído por la obra de Luis Barragán, y sigue siendo una gran fuente de inspiración: los colores vibrantes, la calidad de la luz y la vitalidad de los espacios públicos de México. También admiro a Joseph Urban porque no dividía las disciplinas; entendía que existen muchas formas de experimentar la vida.
Mi tentación gourmet
Aceite de trufa. Es excelente en muchas cosas, pero me encanta para cocinar quesadillas con champiñones Portobello y queso Fontina.
En mi mesita de noche no falta…
Libros. Actualmente dos sobre personajes a los que admiro: Lorne: The Man Who Invented Saturday Night Live, de Susan Morrison, y I Regret Almost Nothing, las memorias del legendario restaurador neoyorquino Keith McNally.
La luz, un material más
Es esencial en todos nuestros proyectos. Puede moldear el entorno y tiene un impacto dramático en la atmósfera y en la percepción del espacio. En coqodaq, por ejemplo, un restaurante de pollo frito coreano en Manhattan, la iluminación es estratificada y coreografiada. La circulación del comedor, parecida a una pasarela, está marcada rítmicamente por una serie de ‘arcos fantasma’ hechos de vidrio fundido e iluminado que proyectan el resplandor sobre platos y comensales.
Cualidades que aprecio en un diseñador de interiores
En nuestro estudio buscamos diseñadores que sean abiertos y curiosos, y que estén dispuestos a abordar el proceso de diseño sin una solución preconcebida.
Foto de David Rockwell: Clemens Kois
Más información: rockwellgroup.com