Así es el superyate Race, el más grande de la historia de Riva

El superyate alcanza 3.000 millas náuticas a una velocidad de crucero de 14 nudos.

Con 50 metros de eslora, el superyate «Race» es el más grande de la historia de Riva, firma integrada en Ferretti Group. Su primer propietario, Piero Ferrari, ha pagado 36 millones de euros por este silencioso gigante de acero y aluminio.

El yate más grande de la historia de Riva mide 50 metros de eslora, su primer propietario lo ha bautizado como Race y es «el sueño cumplido de Carlo Riva«. El mítico diseñador italiano de embarcaciones de recreo, que convirtió su apellido en una marca de leyenda, llegó a ver los bocetos de este majestuoso gigante de acero y aleación de aluminio. «Me encantaría navegar en él», confesó a sus allegados en los inicios del proyecto. Sin embargo, no alcanzó a ver la presentación mundial del superyate en el histórico Arsenale de Venecia, el 18 de junio de 2019. Perteneciente a la quinta generación familiar de «barqueros» establecidos en Sarnico (Bérgamo), el viejo maestro falleció en 2017 a los 95 años de edad, dejando tras de sí un puñado de obras maestras.

Cuenta con cinco habitaciones, entre ellas esta suite de la cubierta principal con paneles de caoba.
Cuenta con cinco habitaciones, entre ellas esta suite de la cubierta principal con paneles de caoba.

Gracias a modelos como Ariston, Tritone, Sebino y Florida, y sobre todo al icónico Aquarama, presentado en 1962, las creaciones de Carlo Riva se convirtieron en objeto de deseo para aristócratas, actores, campeones deportivos y grandes empresarios. Entre los propietarios de la mítica lancha de madera, símbolo de la dolce vita, figuran Giovanni Agnelli, Sofía Loren, Richard Burton, Brigitte Bardot y, más recientemente, George Clooney. Para los amantes del lujo auténtico, la marca sigue siendo el paradigma de la elegancia clásica, del trabajo artesano y de la calidad made in Italy; unas señas de identidad que sin duda mantiene el Riva 50 Metri, construido por la división de superyates de Ferretti Group, holding que además de Riva, su joya de la corona, agrupa las marcas Ferretti, Pershing, CRN, Custom Line, Itama, Mochi y Wally.

El pasado mes de agosto, durante la presentación del nuevo modelo en el Festival de Yates de Cannes, Alberto Galassi, presidente ejecutivo de Ferretti Group, señaló que Race es «un gran salto adelante para Riva y para el mundo de la navegación». El grandullón de la casa alcanza 3.000 millas náuticas a una velocidad de crucero de 14 nudos. Con una altura de cuatro pisos, tiene capacidad para alojar a nueve tripulantes y diez invitados en cinco habitaciones, incluida una suite en la cubierta principal. Además, cuenta con un jacuzzi en la terraza, un garaje en popa con espacio suficiente para albergar una licitación Williams Dieseljet 625 y un área de almacenamiento donde caben dos motos de agua.

Cuatro pisos de altura

El abogado Galassi, que posee una Aquarama de 1970, tuvo la suerte de conocer a Carlo Riva, a quien considera una gran fuente de inspiración. «En una ocasión, me dijo: ‘Alberto, haz un barco grande’. Y cuando le pregunté por qué, contestó: ‘Porque yo hice uno en 1964, el Caravelle’. Por eso decimos que el 50 Metri es su sueño de hecho realidad», explica. No hay que olvidar que, entre 1960 y 1970, el maestro italiano creó cuatro gamas de barcos grandes: Caravelle, Marco Polo, Vespucci y Atlantic. Construidos en acero, alguno llegó a alcanzar los 30 metros. Entonces, ¿por qué no se continuó con esta línea? «Por falta de tecnología e inversión. Cuando haces un Riva, tiene que ser perfecto».

El lanzamiento de Race llega después de que Ferretti Group presentase su primer superyate en 2014: el Riva 122 Mythos de 37 metros de eslora, llamado Sol. Ambos fueron construidos en el astillero CRN de Ancona (noreste de Italia) en colaboración con la Officina Italiana Design. Las líneas limpias, la atención al detalle, el equilibrio de volúmenes y la elección de materiales y colores son las fortalezas de este estudio de diseño fundado en 1994 por Mauro Micheli. El objetivo de este taller, que diseña en exclusiva toda la flota de Riva, es «crear objetos elegantes, innovadores y atemporales». Como muestra de que el tamaño importa, la división de superyates prevé construir modelos de hasta 90 m.

Vista de la terraza de la cubierta principal.
Vista de la terraza de la cubierta principal.

Aunque el exterior del Riva 50 Metri conserva las líneas clásicas de la marca, empezando por la cubierta de caoba, el interior se ha diseñado a gusto del cliente. Todos los techos y muebles incluyen en su proceso de fabricación un nuevo material llamado Nomex, que se emplea habitualmente en la industria aeroespacial por su extremada ligereza y su resistencia excepcional a los cambios de temperatura. Los suelos de mármol blanco Apuano están revestidos por exquisitas alfombras, mientras que el distinguido mármol Statuarietto, con sus vetas grises y añiles, está presente en la superficie de las mesas de café. El gusto por el minimalismo es patente en la suite del propietario, donde los tonos grises alternan con la caoba de las paredes. Pero en esta cabina el mayor lujo es el silencio: el nivel de ruido está por debajo de los 40 decibelios.

El propietario invirtió seis millones de euros en customizar la nave a su gusto, incluida la decoración interior como en este salón.
El propietario invirtió seis millones de euros en customizar la nave a su gusto, incluida la decoración interior como en este salón.

Hasta hace poco, la identidad del primer propietario de Race era un secreto. «Es un hombre del sector automovilístico que puede comprar cualquier cosa», fue la única pista que nos dieron en el pasado Festival de Yates de Cannes. Pero ya es oficial que Piero Ferrari, vicepresidente de Ferrari (posee el 10% de las acciones) y amigo personal de Carlo Riva, fue quien pagó los 30 millones de euros por este capricho, más los 6 millones extra que invirtió en customizarlo. A sus 74 años, se lo puede permitir: con una fortuna estimada en 3.3 billones de dólares, según Forbes, está entre las 900 personas más ricas del mundo. «Antes de entregarle el encargo nos sentíamos aterrorizados, porque es un cliente muy exigente con los detalles», nos confesó Alberto Galassi, CEO de Ferretti Group. Ahora su preocupación suena más comprensible: está casado con Antonella, la hija de Piero Ferrari. Y a un suegro siempre hay que tenerle contento…

Los interiores son de lujo: a la izquierda, el baño de mármol; a la derecha, la escalera interior que comunica los pisos.
Los interiores son de lujo: a la izquierda, el baño de mármol; a la derecha, la escalera interior que comunica los pisos.
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